La vida en la primitiva Complutum y su espléndido programa urbanístico pudo desarrollarse durante unos 100 años, desde que a finales de época republicana, en torno a los años 40 a. C., comenzara quizá su planificación, hasta que con los últimos Julio-Claudios la Complutum del llano estuviera ya plenamente asentada, construyéndose los primeros edificios públicos. Probablemente la monumentalización de la ciudad se produjera en el contexto del importante desarrollo de la política imperial de los primeros años.
Los motivos del cambio de ubicación principalmente tendrían que ver con la nueva red viaria, aunque la importancia del agua sería también determinante. El traslado de la ciudad fue literal, reutilizando todos los elementos constructivos disponibles. La nueva urbe se localizaría en la actual Alcalá de Henares, junto a una vía de comunicación primordial que comunicaba Caesaraugusta (Zaragoza) con Augusta Emerita (Mérida) y entre el Henares y el Camarmilla, en una vega muy fértil y con fácil acceso al agua. Los habitantes de San Juan del Viso abandonarían la ciudad paulatinamente, quedando prácticamente desocupada hacia los años 60-70 d. C., momento también más reciente en el que se fechan los materiales cerámicos documentados tanto por Fernández-Galiano como en nuestras prospecciones y excavaciones. De este modo, podría entenderse la existencia simultánea de las dos ciudades complutenses en un periodo comprendido entre Tiberio/Claudio y Nerón, es decir, unos 40 años, en los que existiría población en ambas. Posteriormente, Complutum continuó su desarrollo durante siglos en el valle.
